Nunca he tenido como mía la causa de los saharauis que resisten la ocupación de su tierra por Marruecos, pero la terquedad de Aminetu Haidar me ha hecho cambiar de opinión. Digo terquedad, y podría decir también dignidad, porque al final, débil tras un mes sin comer, consiguió que se impusiera la lógica, esto es, que le devolviesen su pasaporte y pudiera regresar a su ciudad de El Aaiún, sin aceptar componendas de asilo político en España, ni tampoco la golosina de un pasaporte español con el que podría moverse por el mundo con toda la libertad de una ciudadana europea
Y con ese gesto tan simple, tan digno, tan terco, tan sacrificado, ha puesto en evidencia lo que se sabía (y tal vez por sabido, asimilado) sobre el régimen feudal y autocrático de Marruecos, donde no existen ciudadanos, sino súbditos que tienen que pedir la clemencia de un rey para que se le devuelva un simple documento de viaje o se le permita regresar a casa tras habérsele impedido la vuelta por escribir en el formulario de entrada al país del que era ciudadana (o sólo súbdita) que su nacionalidad no era la de ese país, sino una propia: saharaui. Pero también, con ese gesto, Haidar puso en evidencia al ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos que aseguraba (¿será tonto?) no entender los motivos por los que esa mujer de facciones agudas no quería ni el asilo en España ni el pasaporte español: ¿Por qué los rechaza?, se preguntaba Moratinos públicamente. Seguramente ni la diplomacia, el Gobierno o la oposición españolas habían entendido nada. Porque aceptarlos significaba cubrirle las vergüenzas a Marruecos, país donde ni siquiera sus ciudadanos, si no son dóciles como borregos, pueden sentirse seguros. Porque no exigir la devolución del pasaporte que Marruecos (su país) le había quitado significaba reconocer que obraron correctamente al hacerlo.
Al final, la terquedad de Haidar tuvo su recompensa, a costa de la salud, sí, pero pudo regresar a su ciudad con el pasaporte que le habían quitado (y no otro). Y su terquedad tuvo otros frutos: puede que jamás le den el Premio Nobel de la Paz, entretenidos como ha estado en Oslo últimamente con el brillo de otros personajes mucho más mediáticos, pero al menos ha servido para que medio mundo se entere de que existe un país feudal, fronterizo con España y socio privilegiado de la Unión Europea, que deja a sus ciudadanos (o súbditos) sin los más elementales derechos por no expresarse como a su rey les gustaría que se expresasen. Y lo que es peor, que hay otro país, fronterizo por el sur con Francia, a cuyos gobernantes les gusta mirarse en el espejo de los derechos humanos, pero que a las primeras de cambio se avienen a arreglos y favores difícilmente explicables con regímenes feudales.

7 comentarios:
Que bien lo describes, Manuel. Que razon tienes. Tu conoces bien Marruecos, aunque sea por cercania, y efectivamente la gran diferencia con ellos, la realidad que nadie comprende es la que tan bien explicas: no hay ciudadanos, sino subditos.
Podria contar tantas y tantas cosas sobre el tema Haidar... me sangra la lengua de tanto como me la he mordido este ultimo mes. Pero me callo por la cuenta que me trae.
Conozco a Aminetou. Pocos defensores de los derechos humanos me han hecho llorar como lo hizo ella, y mira que conocozco cientos, po no decir miles. Si hubiese querido, ella le habria contado al mundo su historia, como paso anho y medio con los ojos vendados en la "carcel negra" del Aaiun, parte de su encarcelamiento de 8 anhos en el que fue torturada repetidamente. Poco favor le han hecho los "artistas" de medio pelo que han ido a hacerse fotos con ella, y que hoy iran a hacerselas con el o la que toque. Es una pena que una causa con tanto fundamento, como la de los saharauis (y la de Aminetou) se transforme en el escaparate de los pesados de siempre, rojos de boquilla y de pasarela. No los soporto. Y de Moratinos y su troupe... me callo.
Que gusto da verte escribiendo de nuevo!
Pues sí que es un gusto tenerte de nuevo escribiendo, absolutely. omo en estos temas siempre estoy en desventaja con vosotros, que andáis en el meollo del politiqueo, pues no tengo mucho que opinar, aunque sí tengo una pregunta...si el asunto hubiera tardado más en "resolverse" (ejem) y su salud no lo hubiera resistido, ¿qué habría pasado? Me intriga sobremanera.
Gracias a ambos por vuestros raudos comentarios.
Squirrel, una pena que te estés mordiendo la lengua, aunque como dice el viejo refrán, uno vale más por lo que calla que por lo que dice. Comparto totalmente tu opinión sobre el artisteo que se le pegó a la pobre Haidar, con la mujer de Saramago a la cabeza, que se convirtió en interlocutora de Zapatero simplemente por ser mujer de y vivir en Lanzarote. Es esa postura de cierta izquierda que tanto detesto: mostrar solidaridad pero hacer bien poco....
Theodore: no creo que a Marruecos le hubiese interesado una Haidar muerta y martir. Y un ejemplo de hasta donde era capaz de llegar Marruecos lo tenemos en que el tema se resolvió 1) cuando intervinieron Francia y, en menor medida, Estados Unidos, los dos países que más influyen en Marruecos y 2) cuando el Parlamento Europeo iba a aprobar una resolución de condena contra ese país y de apoyo a Haidar. Los marroquíes son listos y saben que no pueden tensar tanto la cuerda.
Y yo creo que Aminetou nos e habría dejado morir, para ella sus hijos son los primero, los adora. Una cosa que nadie ha señalado (porque los periodistas, lo siento Manuel, pero no tienen ni idea) es que a Aminetou la odia el frente Polisario, porque no pertenece a él. Es de una generación posterior, que nos e fue del Sahara a Argelia y que ha sufrido en sus carnes la ocupación. Si juega bien sus cartas, en sus manos está ser la Aun Sang Suu Kyi (nunca sé cómo se escribe) del mundo Árabe. Que ya les va haciendo falta, que tampoco nadie se mueve por los derechos humanos en ese erial de democracia.
"La canalla", o sea los periodistas, es lo peor que hay, pero ellos están a la par que otras tantas nobles profesiones que también trabajan en el ámbito de lo internacional :).
Lo que yo espero con todo este caso es que la causa saharaui vuelva de nuevo a la palestra pública y que, además, se solucione de forma satisfactoria para los saharauis. Y de lo que me alegro es que todo el mundo ha visto a Marruecos como lo que es.
Hola Manuel:
Es la primera vez que me acerco por aquí y me ha interesado mucho tun espacio.
En cuanto al tema que tocas creo que para España es una vergüenza que vamos arrastrando desde hace treinta años por no haber dado todo nuestro apoyo a los descolonizados, como además era nuestra obligación y gobierno tras gobierno ha estado haciendo el paripé para que no se enfade el Rey de los moros.
Un saludo.
Gracias, Tut, por visitar y comentar en mi blog. Estoy de acuerdo contigo con respecto a la mala conciencia española por haber abandonado el Sahara y los saharauis, pero cualquier tipo de actuación sobre el tema no debe estar motivada por ella, sino por la lógica, y la lógica dice que el Sáhara está ocupado por Marruecos y que Marruecos debe desocuparlo.
Un saludo
Manuel
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